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Cómo saber cuánto vendiste hoy sin preguntarle a nadie

Ventas, pedidos pendientes, inventario y cobranza a la vista, sin poner a trabajar a tres personas. Cómo definir tus números, armar un tablero sencillo y revisarlo cada día.

¿Qué significa tener visibilidad de tu negocio?

Significa poder contestar las preguntas de todos los días sin interrumpir a nadie. No se trata de tener más reportes, sino de tener respuestas que puedas consultar tú mismo, a la hora que las necesitas.

La escena es conocida. Preguntas «¿cuánto vendimos hoy?» y te contestan «déjame preguntarle a ventas». Ventas revisa el sistema, administración abre otro archivo y alguien tiene que confirmar si ya se descontaron las cancelaciones. La información existe. Lo que falta es una respuesta que puedas consultar sin poner a trabajar a tres personas.

Si tienes que preguntarle a otra persona cuánto vendiste hoy, no tienes visibilidad. Tienes una dependencia.
Así lo contamos en Instagram.

¿Por qué preguntar por los números es una dependencia?

Porque la respuesta depende de que alguien esté disponible, recuerde dónde está cada dato y lo calcule igual que la última vez. Si esa persona sale de vacaciones o está ocupada, decides a ciegas o decides tarde. Y si dos personas calculan distinto, te llegan dos números para la misma pregunta.

También le cuesta a quien contesta: tu pregunta de cinco minutos es la interrupción de alguien más. En un experimento de la Universidad de California en Irvine y la Universidad Humboldt de Berlín, 48 personas respondieron correos de trabajo con y sin interrupciones. Con interrupciones terminaron más rápido y sin más errores, pero reportaron más estrés, más frustración, más presión de tiempo y más esfuerzo. El trabajo sale, pero el desgaste se acumula.

No es un caso raro. En la ENAPROCE 2018 del INEGI, 66.5% de las microempresas no monitoreaba ningún indicador de desempeño. Entre las pequeñas y medianas, 28.2% seguía de tres a cinco indicadores clave y 8.8% seguía diez o más. La buena noticia: no necesitas medirlo todo. Necesitas pocos números, bien definidos y fáciles de consultar.

¿Qué números debería poder ver el dueño sin preguntar?

Empieza por cinco preguntas. Cubren lo que más se pregunta en una empresa que compra, vende y entrega:

PreguntaDe dónde sale la respuestaCada cuánto revisarla
¿Cuánto vendimos?Pedidos o facturas del día, ya sin cancelacionesDiario
¿Qué pedidos están pendientes o atrasados?Pedidos con estado y fecha de entrega comprometidaDiario
¿Qué producto está por acabarse?Existencias contra el mínimo de cada productoDiario o semanal
¿Cuánto nos deben y desde cuándo?Facturas por cobrar, ordenadas por antigüedadSemanal
¿Cuánto dinero hay disponible?Saldos de bancos y caja contra los pagos por venirSemanal

En una fábrica quizá agregues el avance de las órdenes de producción. En una distribuidora, las entregas del día. En una empresa de servicios, los trabajos agendados y los que ya se cerraron. Lo importante es que cada pregunta tenga una sola respuesta.

¿Qué cuenta como «venta» en tu empresa?

Es la pregunta que casi nadie se hace y la que más discusiones evita. «Ventas» puede significar tres cosas distintas, y cada una contesta algo diferente:

  • Pedidos registrados. Te dicen cuánta demanda entró. Sirven para planear compras y producción.
  • Facturas emitidas. Te dicen lo que ya entregaste o ya te comprometiste a cobrar.
  • Dinero cobrado. Te dice lo que de verdad entró a tu cuenta. Con eso pagas la nómina.

Si ventas reporta pedidos, administración reporta facturas y tú piensas en dinero cobrado, los tres números estarán «bien» y ninguno va a coincidir. Lo mismo pasa con cancelaciones, devoluciones y descuentos: hay que acordar quién los registra y en qué momento se restan. Poner un dashboard encima de cifras que significan cosas distintas solo hace más bonita la confusión.

¿Cómo hacer la prueba en tu empresa?

Antes de pensar en software, haz este ejercicio con tu equipo:

  1. Elige una pregunta que haces seguido: ventas del día, pedidos pendientes o inventario disponible.
  2. Anota dónde está cada dato y quién tiene que reunirlo. Si la respuesta pasa por tres archivos y dos personas, ahí está la dependencia.
  3. Define qué cuenta en la respuesta. ¿«Ventas» significa pedidos registrados, facturas emitidas o dinero cobrado? Escríbelo.
  4. Acuerda quién mantiene la información y cuándo debe actualizarse. Un dato sin responsable deja de ser confiable muy rápido.

Con eso claro, ya puedes decidir si basta con ordenar lo que tienes, conectar herramientas o construir algo nuevo. Si descubres que todo vive en varios archivos que nadie cuadra, en 7 señales de que tu empresa ya no cabe en Excel explicamos cómo dar el siguiente paso.

¿Qué debe tener un tablero útil?

Stephen Few, especialista en visualización de datos, define un tablero como una presentación visual de la información más importante para cumplir uno o más objetivos, reunida en una sola pantalla para revisarse de un vistazo. También advierte que un tablero te dice qué está pasando, pero no por qué: para eso entras al detalle. En la práctica, un buen tablero para el dueño muestra de cinco a siete números, no cuarenta gráficas, y tiene:

  • La definición y la hora de corte de cada número, para saber qué incluye y qué tan reciente es.
  • Una comparación: contra ayer, contra la semana pasada o contra la meta. Un número solo no dice si vas bien.
  • Alertas de lo que se sale de lo normal: pedidos atrasados, productos bajo el mínimo, clientes con pagos vencidos.
  • Un clic para ver el detalle, con el folio y el responsable de cada movimiento.
  • Que se vea bien en el celular, porque muchas veces lo vas a revisar fuera de la oficina.

No todo tiene que ser en tiempo real. Few lo dice claro: si necesitas el dato al momento, el tablero debe mostrarlo así; si no, bastan cortes periódicos. En Sumiplas, una fábrica de bolsas plásticas que operaba con Excel, el avance de cada orden de producción sí se ve en tiempo real, junto con métricas de eficiencia por máquina, y los reportes salen en Excel o PDF para quien los necesite.

¿Quién debe ver qué?

No todos necesitan ver todo. En seguridad informática esto se llama principio de mínimo privilegio: cada quien tiene solo el acceso que necesita para hacer su trabajo. Un reparto típico:

  • Dirección: todo, con el detalle cuando lo pida.
  • Ventas: sus clientes, sus pedidos y lo que debe cada cliente.
  • Almacén o producción: existencias, entradas, salidas y órdenes.
  • Administración: facturas, cobranza y pagos.

Cleanly, una empresa de limpieza de Guanajuato, tiene un panel para sus clientes, otro para su personal y otro para administración, y el estado de cada servicio se ve al momento. Si el sistema lo opera un proveedor, pide tu propio usuario administrador, una lista de quién tiene acceso y la exportación de tus datos por escrito.

¿Qué números conviene revisar cada día y cada semana?

La visibilidad sirve cuando se vuelve costumbre. Una rutina sencilla:

  • Cada mañana, diez minutos: ventas de ayer, pedidos atrasados, productos bajo el mínimo y cobros del día.
  • Cada semana, media hora con tu equipo: ventas contra la semana anterior, cuentas por cobrar por antigüedad, diferencias de inventario y dinero disponible para las próximas semanas.
  • Cada mes: las tendencias. Qué clientes y productos crecen, cuáles caen y por qué.

Así, la reunión semanal ya no empieza con «¿cuánto vendimos?», porque todos llegan con el mismo número. Empieza con «¿por qué bajó?». No se trata de dejar de hablar con tu equipo. Se trata de que una pregunta rutinaria no interrumpa el trabajo de todos.

¿Por dónde empiezo?

Por la prueba y por una pregunta: ¿qué datos de tu negocio todavía tienes que pedir por WhatsApp? Anótalos. Esa lista es tu punto de partida. Si quieres ver tu negocio sin perseguir a nadie, platiquemos. En un diagnóstico gratuito revisamos de dónde salen tus números, quién los mantiene y qué conviene resolver primero, aunque la respuesta sea ordenar lo que ya tienes. Conoce cómo hacemos software a la medida y sistemas de inventario, o agenda tu diagnóstico. El precio depende del alcance y te lo enviamos por escrito después de la consulta.

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Preguntas frecuentes

Es una pantalla que reúne los pocos números que necesitas para saber cómo va tu negocio, como ventas, pedidos pendientes, inventario y cobranza, organizados para revisarse de un vistazo. Te dice qué está pasando. Para saber por qué, entras al detalle de cada número.

No siempre. Primero define qué significa cada número, dónde se registra y quién lo mantiene. A veces basta con ordenar lo que tienes o conectar tus herramientas. Si la información vive en varios Excel y chats que no cuadran, conviene un sistema que registre cada movimiento una sola vez.

Pocos y bien definidos: ventas, pedidos pendientes o atrasados, productos bajo el mínimo, cuentas por cobrar y dinero disponible. Los primeros conviene verlos cada día; la cobranza y el dinero disponible, al menos cada semana.

Fuentes

  1. The Cost of Interrupted Work: More Speed and Stress (en inglés)Gloria Mark, Daniela Gudith y Ulrich Klocke, CHI 2008
  2. Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las MIPYMES (ENAPROCE) 2018. Comunicado de prensa 448/19INEGI
  3. Dashboard Confusion (en inglés)Stephen Few, Perceptual Edge (2004)
  4. Least privilege: glosario (en inglés)NIST, Computer Security Resource Center

Basado en nuestra publicación de Instagram.

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